El fenómeno conocido como ‘set-jetting’ o turismo cinematográfico, ha dejado de ser una tendencia de nicho para convertirse en un poderoso motor que redefine cómo y por qué elegimos nuestros destinos de viaje. Impulsado por el alcance global de las plataformas de streaming como Netflix, HBO Max o Amazon Prime Video, cada vez más viajeros planifican sus vacaciones inspirados en los paisajes y ciudades que ven en sus series y películas favoritas. Este comportamiento no solo está cambiando los flujos turísticos, sino que también genera un significativo impacto económico y cultural en las localidades que sirven de telón de fondo para estas historias.
El poder de la pantalla: Una tendencia respaldada por datos
Lejos de ser una simple anécdota, el ‘set-jetting’ es una tendencia cuantificable. Según el «Global Travel Trends Report 2023» de American Express Travel, un abrumador 70% de los encuestados afirma que se siente inspirado a visitar un destino después de haberlo visto en una serie de televisión o una película.
Esta cifra se ve reforzada por un informe de Expedia, que revela que más de la mitad de los viajeros internacionales admiten haber reservado un viaje a un lugar que descubrieron a través del entretenimiento en streaming. La conexión emocional que los espectadores establecen con los personajes y las tramas se transfiere directamente al escenario, creando un deseo tangible de «vivir» la experiencia en primera persona.
El impacto económico: Más allá del glamour cinematográfico
Cuando una producción elige una localidad para su rodaje, el beneficio va mucho más allá de la exposición mediática. Se produce una inyección económica directa a través de la contratación de servicios locales, hostelería y personal. Pero el verdadero impacto a largo plazo llega con la oleada de turistas.
Un ejemplo paradigmático es el de Croacia e Irlanda del Norte con la serie «Juego de Tronos». Dubrovnik, en Croacia, vio cómo sus cifras de turismo se disparaban, consolidándose como un destino de primer nivel mundial. Del mismo modo, localizaciones en Irlanda del Norte experimentaron un crecimiento turístico estimado de más de 300 millones de euros gracias a rutas y tours temáticos. Este fenómeno genera empleo, impulsa a los pequeños negocios locales —desde restaurantes hasta tiendas de souvenirs— y fomenta la inversión en infraestructuras.
España y Latinoamérica: Nuevos protagonistas en el mapa global
Tanto España como diversas naciones de Latinoamérica están posicionándose estratégicamente para capitalizar esta tendencia, aprovechando su diversidad paisajística, su riqueza cultural y su patrimonio arquitectónico.
El caso de España
España ha sido durante mucho tiempo un plató de cine, pero series de éxito mundial han puesto en el mapa turístico internacional lugares específicos.
- «La Casa de Papel»: Ha despertado el interés por Madrid, no solo por los edificios emblemáticos que aparecen, sino por el ambiente urbano que retrata la serie.
- «Juego de Tronos»: Llevó a miles de fans a San Juan de Gaztelugatxe (País Vasco), el Real Alcázar de Sevilla (Andalucía) o la ciudad de Girona (Cataluña), creando rutas turísticas que siguen atrayendo visitantes años después del final de la serie.
- «The Crown»: Ha utilizado localizaciones en Andalucía y Baleares para recrear escenarios internacionales, mostrando la versatilidad del paisaje español.
Latinoamérica en el foco
El continente latinoamericano también se ha beneficiado enormemente, mostrando al mundo su vibrante cultura y sus impresionantes escenarios naturales.
- «Narcos»: A pesar de su controvertida temática, la serie mostró al mundo los paisajes de Colombia, ayudando a cambiar la percepción del país y a atraer a un nuevo tipo de turista interesado en su historia y su resiliencia. Medellín y Bogotá se convirtieron en puntos de interés.
- «Roma»: La película de Alfonso Cuarón generó una ola de nostalgia y curiosidad por el barrio de la Colonia Roma en Ciudad de México, impulsando tours culturales y gastronómicos en la zona.
- «Encanto»: Aunque es una película de animación, el éxito global de Disney ha provocado un aumento masivo del interés por viajar a Colombia para descubrir el Valle de Cocora, los pueblos coloridos como Salento y la cultura del «realismo mágico» que impregna el país.
El futuro del ‘set-jetting’: Oportunidades y desafíos
Todo indica que esta tendencia seguirá creciendo. Con la proliferación de plataformas y la producción de contenido local con alcance global, destinos menos conocidos tendrán la oportunidad de brillar en la escena internacional. Las comisiones fílmicas y las oficinas de turismo son cada vez más conscientes de este potencial y trabajan activamente para atraer rodajes y promocionar sus localidades como destinos cinematográficos.
Sin embargo, este auge también plantea desafíos importantes. El principal es el riesgo del sobreturismo. La popularidad repentina de un lugar puede ejercer una presión insostenible sobre sus infraestructuras, el medio ambiente y la comunidad local. La gestión sostenible se vuelve crucial: es necesario equilibrar la promoción turística con la protección del patrimonio y la calidad de vida de los residentes.
En definitiva, el ‘set-jetting’ ha consolidado la pantalla como la nueva guía de viajes del siglo XXI. Para los viajeros, representa una nueva y emocionante forma de conectar con sus historias favoritas. Para los destinos, es una oportunidad de oro para diversificar su oferta y atraer a una audiencia global, siempre y cuando se gestione con una visión de futuro y sostenibilidad.

