Un nuevo horizonte se dibuja en el mundo de los viajes para 2026. Impulsado por dos fuerzas aparentemente dispares, el cambio climático y la cultura popular, el mapa turístico global está experimentando una transformación sin precedentes. Un informe reciente sobre tendencias de viaje revela que fenómenos como el ‘set-jetting’ y las ‘coolcations’ no son modas pasajeras, sino movimientos consolidados que definirán cómo y dónde viajaremos en los próximos años. Lejos del turismo de masas tradicional, los viajeros buscan ahora experiencias más personalizadas, auténticas y, sobre todo, inspiradas en sus pasiones y su bienestar.
Set-Jetting: Viajar a Través de la Pantalla
El fenómeno de viajar a un destino después de verlo en una película o serie de televisión, conocido como ‘set-jetting’ o turismo cinematográfico, está alcanzando cotas nunca vistas. Si antes sagas como ‘El Señor de los Anillos’ llevaron a miles de fans a Nueva Zelanda, la era del streaming ha multiplicado este efecto de forma exponencial.
El Poder de la Cultura Pop en el Turismo
Con el acceso ilimitado a contenidos de plataformas como Netflix, HBO Max o Amazon Prime Video, los espectadores desarrollan una conexión emocional profunda con las localizaciones que ven en pantalla. Esto se traduce en un deseo tangible de vivir en primera persona esos escenarios. Las cifras respaldan esta tendencia: un reciente estudio de American Express Travel reveló que más del 70% de los viajeros de la Generación Z y Millennials han decidido visitar un destino inspirados por una producción audiovisual.
Series como ‘The White Lotus’ han disparado el interés por Sicilia, ‘Juego de Tronos’ convirtió a Dubrovnik (Croacia) y a localizaciones de Irlanda del Norte en mecas para los fans, y ‘Emily en París’ ha revitalizado el atractivo de rincones específicos de la capital francesa. Esta tendencia no solo beneficia a destinos ya consolidados, sino que tiene el poder de poner en el mapa lugares hasta ahora desconocidos, creando nuevas rutas turísticas lejos de los circuitos habituales.
Impacto Económico y Desafíos Futuros
El impacto económico del ‘set-jetting’ es innegable. Genera un aumento de la demanda hotelera, impulsa los negocios locales y fomenta la creación de tours y experiencias temáticas. Sin embargo, este auge también plantea importantes desafíos. El principal es el riesgo del sobreturismo. La llegada masiva y descontrolada de visitantes a localizaciones específicas puede poner en peligro la sostenibilidad del entorno natural y la calidad de vida de los residentes. Por ello, la gestión sostenible se convierte en un factor clave para que el ‘set-jetting’ sea un motor de desarrollo positivo y a largo plazo.
Coolcations: La Búsqueda de Refugio Climático
Paralelamente al auge de la cultura pop, una realidad mucho más tangible está alterando las decisiones de los viajeros: el aumento de las temperaturas globales. Las olas de calor extremo que han afectado a destinos tradicionalmente populares del Mediterráneo durante los últimos veranos han dado origen a las ‘coolcations’, o vacaciones en climas más frescos.
El Cambio Climático Redibuja el Mapa Turístico
Los viajeros, cada vez más conscientes de los riesgos y la incomodidad de viajar bajo temperaturas superiores a los 40°C, están comenzando a evitar el sur de Europa en los meses de julio y agosto. Datos de la Comisión Europea de Viajes (ETC) indican que el interés por los destinos mediterráneos para el verano de 2023 experimentó un descenso cercano al 10% en comparación con el año anterior.
Esta tendencia no implica un abandono de estos destinos, sino más bien un desplazamiento de la temporada alta hacia la primavera y el otoño (‘shoulder seasons’), cuando el clima es más agradable.
Nuevos Destinos en el Horizonte
La búsqueda de temperaturas más suaves está impulsando la popularidad de destinos en el norte de Europa. Países como Noruega, Suecia, Dinamarca, Irlanda, Bélgica y los Países Bajos están emergiendo como las nuevas estrellas del verano. Ofrecen paisajes espectaculares, ciudades vibrantes y, sobre todo, un respiro del calor sofocante. Esta diversificación geográfica no solo alivia la presión sobre los destinos del sur, sino que abre nuevas oportunidades económicas para regiones que tradicionalmente no formaban parte del principal circuito estival.
Hacia un Turismo Más Personal y Consciente
Tanto el ‘set-jetting’ como las ‘coolcations’ reflejan un cambio fundamental en la mentalidad del viajero. El viaje ya no es solo un destino, sino una experiencia profundamente personal. Se busca conectar con una historia, ya sea la de un personaje de ficción o la propia necesidad de confort y bienestar.
Para 2026, se espera que estas tendencias se fortalezcan, obligando a la industria turística a ser más flexible, creativa y, sobre todo, sostenible. La clave del éxito no residirá en ofrecer paquetes estandarizados, sino en crear experiencias a medida que respondan a las pasiones individuales y a las nuevas realidades de nuestro planeta. El futuro del viaje es, sin duda, más intencionado, más diverso y más consciente.

