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Bajo el Sol de la Toscana: Un Viaje Cinematográfico al Corazón de Italia

Hay películas que son más que una historia; son una invitación, una promesa susurrada de una vida diferente. “Bajo el Sol de la Toscana” no es solo un filme, es un portal a un sueño dorado, teñido de ocres y verdes, bañado por una luz que parece acariciar el alma. Es la historia de Frances Mayes, una escritora que, tras un divorcio devastador, compra impulsivamente una villa en la Toscana y, al restaurarla, se restaura a sí misma. La película, dirigida por Audrey Wells, convirtió a la Toscana en un personaje vibrante y seductor, un lugar donde la belleza es una cura y la vida se saborea lentamente, como un buen vino Chianti. Para los cinéfilos y los soñadores, seguir los pasos de Frances es embarcarse en una peregrinación no hacia un lugar sagrado en el sentido religioso, sino hacia un santuario de la auto-reinvención y la alegría de vivir. Es caminar por las mismas calles empedradas, sentir el calor del mismo sol y, quizás, encontrar un pedazo de esa magia transformadora que la película captura con tanta maestría. Este viaje nos lleva al corazón de la Toscana, a pueblos que parecen suspendidos en el tiempo, donde cada esquina revela una postal y cada atardecer pinta el cielo con colores imposibles. Es una búsqueda de la Villa Bramasole, sí, pero también es la búsqueda de la versión de nosotros mismos que anhela florecer bajo el sol toscano. Prepárense para sumergirse en un paisaje que sana, inspira y enamora, un lugar donde el eco de la risa de Frances y el murmullo del italiano melódico flotan en el aire.

Si te apasiona explorar los lugares de rodaje que dan vida a las historias, no te pierdas esta peregrinación cinematográfica a los escenarios de ‘The Square’.

目次

Cortona: El Alma de la Película y el Corazón de la Toscana

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Cortona no es simplemente un telón de fondo en “Bajo el Sol de la Toscana”; es el latido que da vida a la historia. Esta antigua ciudad etrusca, ubicada en una colina con vistas panorámicas al Val di Chiana, se convierte en el refugio y renacimiento de Frances. Llegar a Cortona es como adentrarse en la película. El aire parece vibrar con una energía serena y ancestral. Las murallas de piedra que rodean la ciudad han presenciado siglos de historia y, al cruzarlas, el tiempo parece desacelerar. El laberinto de calles estrechas y empinadas, los vicoli, invita a perderse, a descubrir patios ocultos, arcos de piedra y ventanas decoradas con geranios rojos intensos que contrastan con el ocre de las fachadas. La ciudad rebosa autenticidad. No es un simple decorado; es una comunidad viva, donde el sonido de las campanas de las iglesias marca el ritmo diario y el aroma del café y del pan recién horneado se escapa de las pequeñas tiendas familiares.

Piazza della Repubblica: El Escenario de la Vida Cotidiana

El corazón de Cortona, tanto en la película como en la realidad, es la Piazza della Repubblica. Aquí Frances vive sus primeros encuentros con la vida italiana. Es fácil reconocer la escalinata del Palazzo Comunale, el imponente ayuntamiento del siglo XIII con su torre del reloj. Siéntate en esos mismos escalones y observa. Verás la vida de Cortona transcurrir ante ti: locales que se saludan con un efusivo “ciao”, niños jugando con las palomas, turistas como tú buscando el rincón perfecto para una foto. En la película, la plaza es un hervidero de actividad, sobre todo durante las escenas del mercado. Aunque el mercado semanal real se celebra en la cercana Piazza Signorelli, la Piazza della Repubblica siempre ofrece un ambiente animado. Los cafés y restaurantes que la rodean son ideales para disfrutar de un aperitivo al atardecer, un spritz o una copa de vino local, mientras el sol baña de dorado los edificios históricos. Aquí se percibe el pulso de la comunidad, un punto de encuentro, celebración y simple contemplación. La fuente que aparece en la película, donde Frances conoce a Katherine por primera vez, no está permanentemente en la plaza; fue un añadido para el rodaje. Sin embargo, su ausencia no le quita encanto al lugar. La verdadera magia reside en la atmósfera, en el murmullo constante de las conversaciones y en la sensación de estar en el centro de un pequeño universo toscano.

Piazza Signorelli y el Teatro: Un Toque de Cultura y Romance

A pocos pasos de la Piazza della Repubblica se encuentra la Piazza Signorelli, una plaza más amplia y majestuosa, dominada por el elegante Teatro Signorelli. Este teatro neoclásico es escenario de uno de los momentos más encantadores de la película, cuando Frances asiste a una función y se encuentra con el enigmático Marcello. El interior del teatro, con sus palcos de terciopelo rojo y su atmósfera íntima, transporta al pasado. Si tienes la oportunidad, asistir a un concierto o una obra aquí es una experiencia inolvidable. La plaza en sí es un espacio lleno de historia, que alberga el Museo dell’Accademia Etrusca (MAEC), donde se pueden admirar fascinantes artefactos de los antiguos fundadores de la ciudad. Es un lugar que fusiona arte, historia y vida cotidiana. Aquí se celebra el mercado de los sábados, un festín para los sentidos con puestos de quesos locales, embutidos, frutas frescas y artesanías. Pasear por este mercado, como lo hace Frances, es una inmersión en la cultura gastronómica regional, una oportunidad para probar los sabores auténticos de la Toscana y charlar con los productores locales. La Piazza Signorelli recuerda que Cortona no es solo un pueblo bonito, sino un centro cultural con una rica herencia viva en sus instituciones y tradiciones.

Perdiéndose por las Calles de Cortona: Siguiendo los Pasos de Frances

El verdadero placer de explorar Cortona está en deambular sin rumbo por sus calles. Cada giro revela una nueva perspectiva, una vista espectacular del valle o un rincón pintoresco que pide ser fotografiado. Muchas de las escenas de la película donde Frances descubre su nuevo hogar fueron rodadas en estas vías. La Via Jannelli, con sus casas medievales y balcones de madera sobresalientes, es una de las más características y fotogénicas de la ciudad. Al caminar por estos empedrados, sentirás la historia bajo tus pies. Imagina a Frances caminando aquí, primero con la incertidumbre de una recién llegada y después con la confianza de quien ha encontrado su lugar en el mundo. Busca las pequeñas trattorias familiares escondidas en callejones apartados. Entra en una y déjate seducir por la pasta casera y los guisos cocinados a fuego lento. En estos pequeños establecimientos se encuentra el verdadero sabor de la cocina toscana, la cucina povera, simple pero deliciosamente sabrosa. No olvides mirar hacia arriba; los detalles arquitectónicos, los escudos de armas en las paredes y las tejas de terracota envejecidas cuentan la historia de la ciudad. Cortona es un lugar para explorar pausadamente, para saborear cada momento y cada descubrimiento. Es un ejercicio de atención plena, una invitación a desconectar del bullicio y conectar con la belleza simple y profunda de la vida italiana.

Villa Bramasole: La Búsqueda del Famoso Refugio Toscano

El corazón de la peregrinación para cualquier fan de “Bajo el Sol de la Toscana” es, sin duda, la Villa Bramasole. Es el motor de la transformación de Frances, un personaje por derecho propio, con sus persianas descoloridas, sus jardines descuidados y la promesa de un nuevo comienzo. Sin embargo, aquí es donde ficción y realidad se entrelazan de manera intrigante, creando una doble búsqueda para el viajero devoto.

La Villa de la Película: Villa Laura

La casa que vemos en la pantalla, la que Frances compra y renueva con la ayuda de un grupo de entrañables trabajadores polacos, no es la verdadera Villa Bramasole que adquirió la autora Frances Mayes. La villa utilizada para la filmación se llama en realidad Villa Laura. Está situada a las afueras de Cortona y, durante años, su atractivo cinematográfico atrajo a numerosos visitantes que se acercaban a su puerta para tomar una foto y soñar un poco. La buena noticia para los viajeros es que Villa Laura es una propiedad privada que con frecuencia está disponible para alquilar. Imagina la experiencia: despertar en la misma habitación que Frances, cocinar en esa cocina rústica y cenar al aire libre bajo una pérgola cubierta de glicinas, con vistas a las colinas toscanas. Es la inmersión definitiva en el mundo de la película. Sin embargo, es fundamental recordar que es una propiedad privada. Si no eres huésped, es imprescindible respetar la privacidad de sus habitantes. Se puede ver desde el camino público, y su fachada color melocotón y sus persianas verdes son inconfundibles. Verla en persona es un instante emocionante, un momento en el que la pantalla de cine se desvanece y te encuentras frente a un icono. La energía del lugar es palpable; casi se puede oír el eco de las escenas, el sonido de los martillos durante la renovación y la risa de Frances al descubrir los retos y las alegrías de su nueva vida.

La Verdadera Villa Bramasole: El Refugio de Frances Mayes

Para completar la peregrinación, hay que buscar la auténtica Villa Bramasole, la casa que inspiró el libro y la película. También está situada en las afueras de Cortona, no muy lejos de Villa Laura, en un camino rural bordeado de cipreses. A diferencia de Villa Laura, elegida por su aspecto de “necesita amor”, la verdadera Bramasole ya había sido cuidadosamente restaurada por Frances Mayes y su esposo. Es una casa de campo toscana clásica, con una fachada de cálido tono albaricoque y un jardín exuberante que refleja el amor de la autora por la jardinería. Al igual que Villa Laura, es una residencia privada y no está abierta al público. Sin embargo, se puede pasear por el camino que pasa enfrente. Es una caminata encantadora y tranquila, que ofrece una vista del paisaje que inspiró a Mayes a escribir su aclamada memoria. Ver esta casa es conectar con el origen de la historia. Es imaginar a la verdadera Frances escribiendo en su estudio, cuidando sus olivos y limones, y viviendo la vida que tantos han llegado a idealizar. Es un momento más sereno y reflexivo que la visita a la villa de la película, una conexión con la fuente literaria de este fenómeno cultural. La existencia de estas dos villas añade una dimensión fascinante al viaje. Una representa el sueño cinematográfico, la versión romantizada y accesible de la historia. La otra encarna la inspiradora realidad, el testimonio tangible de que el sueño de una vida en la Toscana puede hacerse verdad.

Más Allá de Cortona: Explorando Otros Escenarios Mágicos

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Aunque Cortona es el epicentro del universo de “Bajo el Sol de la Toscana”, la película nos transporta a otros encantadores rincones de Italia, cada uno con su propia personalidad y magia. Estas excursiones desde Cortona enriquecen la experiencia, revelando la diversidad y la deslumbrante belleza del país.

Montepulciano: La Ciudad del Vino y las Banderas

Una de las escenas más memorables y visualmente impactantes de la película ocurre en Montepulciano. Es la secuencia del festival de lanzamiento de banderas, donde los lugareños, vestidos con trajes medievales, realizan una impresionante muestra de habilidad y tradición. Frances observa fascinada, sumergiéndose por completo en la cultura local. Esta escena fue filmada en la impresionante Piazza Grande de Montepulciano, una de las plazas más hermosas de toda la Toscana, un conjunto armonioso de arquitectura renacentista. Está rodeada por el Palazzo Comunale, que recuerda al Palazzo Vecchio de Florencia, el Duomo con su fachada inacabada, y otros palacios nobles. Estar en esta plaza es como trasladarse a otra época. Se puede subir a la torre del Palazzo Comunale para disfrutar de vistas panorámicas espectaculares del paisaje circundante, un mosaico de viñedos, olivares y colinas onduladas. El festival mostrado en la película representa el Bravìo delle Botti, un evento histórico que se celebra cada último domingo de agosto. En esta competencia, equipos de los ocho distritos de la ciudad empujan enormes barriles de vino cuesta arriba por calles empinadas hasta llegar a la Piazza Grande. Es una demostración de fuerza, pasión y orgullo local. Si tu visita no coincide con el festival, no te preocupes. Montepulciano siempre ofrece algo especial. Es famosa por su Vino Nobile di Montepulciano, uno de los vinos tintos más prestigiosos de Italia. Visitar alguna de las bodegas históricas subterráneas de la ciudad es una experiencia esencial. Estas bodegas son auténticas catedrales del vino, con bóvedas de ladrillo y enormes barricas de roble donde el vino envejece a la perfección. Degustar vino aquí no es solo probarlo; es saborear la historia y la tierra de Montepulciano.

Positano: Un Sueño Romántico en la Costa Amalfitana

Para su escapada romántica con Marcello, Frances viaja a un lugar que parece sacado de un sueño: Positano. La película deja atrás la serena belleza de la Toscana para sumergirnos en el dramatismo y el glamour de la Costa Amalfitana. La llegada a Positano es un momento que quita el aliento. El pueblo parece derramarse por un acantilado hacia el mar Tirreno, una cascada de casas en tonos pastel, buganvillas vibrantes y escaleras sinuosas. Es un lugar de belleza casi irreal, un laberinto vertical que invita a la exploración y al romance. Las escenas de Frances y Marcello transcurren en este idílico entorno. Se les muestra paseando por la playa principal, Spiaggia Grande, con la icónica cúpula de mayólica de la iglesia de Santa Maria Assunta como telón de fondo. También se alojan en un hotel con una terraza que ofrece vistas espectaculares, un sitio perfecto para un desayuno con vistas al mar o una copa de prosecco al atardecer. Positano es un lugar para disfrutar de los placeres sencillos de la vida: nadar en aguas cristalinas, tomar el sol en la playa, degustar marisco fresco en un restaurante frente al mar y comprar en elegantes boutiques que ofrecen la famosa “Moda Positano”, ropa de lino y sandalias artesanales. Explorar Positano implica subir y bajar muchas escaleras, pero cada esfuerzo se recompensa con una nueva vista impresionante. Un consejo práctico es utilizar los ferries para desplazarse por la costa; no solo es eficiente, sino que también brinda una perspectiva increíble de los pueblos desde el mar. Visitar Positano es sumergirse en la “dolce vita”, un estilo de vida hedonista y despreocupado que contrasta maravillosamente con la tranquila rusticidad de la Toscana. Es el capítulo romántico y apasionado del viaje de Frances, y una parada obligatoria para quienes buscan la belleza en su forma más espectacular.

Viviendo la Experiencia Toscana: Consejos para tu Peregrinación

Seguir los pasos de Frances Mayes significa más que visitar lugares de rodaje; es sumergirse en un estilo de vida. Para que tu viaje sea tan transformador como el de ella, aquí tienes algunos consejos prácticos y sugerencias para vivir la experiencia toscana al máximo.

La Mejor Época para Viajar

La Toscana es encantadora en cualquier estación del año, pero la primavera (de abril a junio) y el otoño (de septiembre a octubre) son las más recomendables. Durante estos meses, el clima es agradable, con días soleados y temperaturas suaves, ideales para explorar las ciudades en la colina y disfrutar de comidas al aire libre. Los paisajes están en su máximo esplendor: en primavera los campos se llenan de amapolas rojas y flores silvestres, mientras que en otoño los viñedos se tiñen de tonos dorados y rojizos durante la vendimia. El verano (julio y agosto) puede ser muy caluroso y es temporada alta de turismo, lo que implica más multitudes y precios elevados. El invierno es tranquilo y ofrece una perspectiva distinta y más íntima de la región, aunque el clima puede ser frío y húmedo.

Cómo Moverse

Para explorar la Toscana con libertad y descubrir sus joyas ocultas, alquilar un coche es casi imprescindible. Esto te permitirá viajar a tu propio ritmo, detenerte en pequeños pueblos fuera de las rutas turísticas habituales y conducir por las icónicas carreteras secundarias bordeadas de cipreses. Manejar en las ciudades medievales puede ser complicado por las Zonas de Tráfico Limitado (ZTL), por lo que es mejor aparcar en las afueras y caminar. Si no quieres conducir, el sistema ferroviario italiano es eficiente y conecta las ciudades principales como Florencia y Arezzo. Desde allí, puedes tomar autobuses locales para llegar a pueblos como Cortona, aunque los horarios suelen ser menos frecuentes, sobre todo los domingos.

Saboreando la Gastronomía Local

La gastronomía es un elemento esencial de la experiencia toscana. La cocina se basa en ingredientes frescos, locales y de temporada. No dejes de probar la pasta casera, como los pici, una especie de espagueti grueso típico de la región. Busca platos con jabalí (cinghiale), una especialidad local. Disfruta la sencillez de una bruschetta con tomates maduros y aceite de oliva virgen extra. En Cortona, prueba la bistecca alla fiorentina, un enorme filete de ternera a la parrilla; aunque su origen es Florencia, en toda la región la preparan de forma excelente. Acompaña tus comidas con vinos locales. Además del famoso Chianti, explora los vinos de Cortona DOC y el Vino Nobile di Montepulciano. Visita los mercados locales, compra ingredientes frescos y, si tu alojamiento cuenta con cocina, intenta preparar tu propia comida toscana. Es una de las mejores maneras de conectar con la cultura local.

Abrazando el Ritmo de Vida Toscano

Lo más importante para disfrutar tu viaje al estilo de “Bajo el Sol de la Toscana” es adoptar el ritmo de vida local. No intentes verlo todo en poco tiempo. Tómate tu tiempo. Siéntate en una plaza durante una hora sin hacer nada más que observar. Disfruta de un almuerzo largo de tres horas. Piérdete voluntariamente por las calles de un pueblo. Habla con los lugareños, aunque sea con un italiano básico; su calidez y amabilidad son legendarias. La película nos muestra que la felicidad se encuentra en los pequeños momentos: el sabor de un melocotón maduro, la calidez del sol en la piel, una conversación con un vecino. Permítete reducir la velocidad y simplemente “ser” en este hermoso rincón del mundo. Es en esta quietud y en la apreciación de lo simple donde reside la verdadera magia de la Toscana, la misma magia que ayudó a Frances a reencontrar su camino hacia la felicidad. Este viaje es una oportunidad para encontrar tu propio sol, tu propio lugar de renacimiento.

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この記事を書いた人

Art and design take center stage in this Tokyo-based curator’s writing. She bridges travel with creative culture, offering refined yet accessible commentary on Japan’s modern art scene.

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