Netflix lo ha vuelto a hacer. La miniserie británica ‘Los no elegidos’ (‘Unchosen’) ha escalado rápidamente hasta las primeras posiciones de lo más visto, atrapando a la audiencia con un thriller psicológico ambientado en una hermética comunidad religiosa. Pero más allá de su tensa trama, la serie destaca por sus impresionantes localizaciones, que contrastan la belleza del paisaje británico con la opresiva atmósfera de la secta. Este fenómeno ya está despertando el interés de viajeros de todo el mundo, consolidando una nueva ola de turismo cinematográfico.
Surrey: El corazón aislado de la comunidad
Un refugio entre la belleza y el control
Para recrear el entorno aislado y autosuficiente de la comunidad, el equipo de producción eligió el condado de Surrey, en el sureste de Inglaterra. Conocido por sus colinas onduladas, bosques frondosos y pintorescos pueblos, Surrey ofrece el escenario perfecto para representar un mundo que parece detenido en el tiempo, lejos del bullicio de la modernidad.
La elección de esta localización no es casual. La belleza natural de Surrey crea una dualidad visual: por un lado, un paraíso idílico; por otro, una jaula de oro para sus protagonistas. Los espectadores ven paisajes que invitan a la paz, pero que en la ficción ocultan un estricto control. Este contraste es clave para la narrativa y se ha convertido en un personaje más de la serie.
Londres: Un vibrante contraste con el mundo exterior
Iconos que narran una historia
Como contrapunto al aislamiento de Surrey, la serie utiliza localizaciones icónicas de Londres para situar la historia en el presente y simbolizar el mundo exterior que la protagonista anhela. Escenas rodadas con el Big Ben, el Tower Bridge o las bulliciosas calles de la capital británica de fondo sirven para recordar al espectador la existencia de una vida de libertad y normalidad fuera de los muros de la comunidad.
Londres es una de las ciudades más filmadas del mundo, pero en ‘Los no elegidos’ su presencia adquiere un significado especial, representando la esperanza y la posibilidad de escape.
El auge del «Set-Jetting»: El impacto de Netflix en el turismo británico
El éxito de ‘Los no elegidos’ no es un caso aislado. Las grandes producciones de plataformas como Netflix tienen un impacto directo y medible en el turismo de las localizaciones que muestran. Este fenómeno, conocido como «turismo cinematográfico» o «set-jetting», impulsa a miles de fans a viajar para conocer en persona los escenarios de sus series y películas favoritas.
Series como ‘The Crown’ o ‘Bridgerton’ ya han provocado un aumento significativo de visitantes en castillos, palacios y ciudades históricas del Reino Unido. Según datos recientes de la British Film Commission, se estima que el turismo inspirado en producciones audiovisuales genera un valor superior a los 600 millones de libras esterlinas anuales para la economía británica.
El futuro para Surrey y Londres
Se espera que ‘Los no elegidos’ siga esta tendencia. Es previsible que las oficinas de turismo de Surrey vean un aumento en las consultas de viajeros que buscan recrear la atmósfera de la serie, explorando sus rutas de senderismo y pueblos con encanto. Mientras tanto, Londres reafirma su estatus como un destino cinematográfico de primer nivel, donde cada rincón puede ser el escenario de una gran historia.
Para los viajeros y fans de la serie, seguir los pasos de ‘Los no elegidos’ ofrece una oportunidad única: descubrir la diversidad del paisaje británico, desde la tranquilidad rural de Surrey hasta la energía inagotable de Londres, y experimentar de primera mano la magia que cautiva a millones de personas a través de la pantalla.

