El legendario cineasta neoyorquino Woody Allen ha elegido Madrid como el escenario principal para su película número 51. El rodaje, previsto para este verano, no solo pondrá a la capital española en el foco de la industria cinematográfica mundial, sino que también augura un significativo impulso para el turismo, siguiendo la exitosa estela de sus anteriores producciones europeas.
El proyecto: ‘Wasp 2026’ y Madrid como protagonista
La producción, que lleva el título provisional de ‘Wasp 2026’, cuenta con el patrocinio oficial de la Comunidad de Madrid. Este acuerdo subraya una clara intención estratégica: convertir la película en un escaparate internacional para la región. Lejos de ser un mero telón de fondo, Madrid se transformará en un personaje más de la trama, explorando sus rincones más icónicos y su atmósfera única a través de la inconfundible lente del director.
El «Efecto Allen»: Un precedente de éxito en Europa
La elección de Madrid no es casual. Woody Allen tiene un historial probado de convertir ciudades europeas en destinos turísticos de primer orden gracias a sus películas. Este fenómeno, conocido como «turismo cinematográfico» o «cineturismo», ha dejado una huella imborrable en otras metrópolis.
El caso de ‘Vicky Cristina Barcelona’
La película de 2008 no solo ganó un Oscar, sino que también presentó una visión romántica y bohemia de Barcelona al mundo. Tras su estreno, la ciudad experimentó un notable aumento del interés turístico, especialmente del mercado norteamericano. Se crearon rutas turísticas específicas que recorrían las localizaciones del filme, desde el Parc Güell hasta las Ramblas, consolidando la imagen de Barcelona como un destino cultural vibrante.
‘Midnight in Paris’ y la magia parisina
De manera similar, ‘Midnight in Paris’ (2011) revitalizó la imagen romántica de la capital francesa. La película llevó a miles de turistas a buscar los escalones de la iglesia de Saint-Étienne-du-Mont o a pasear por los puentes del Sena al anochecer, lugares clave en la trama. El filme actuó como una de las campañas publicitarias más efectivas que la ciudad podría haber deseado.
Impacto esperado: ¿Qué significa para Madrid?
La llegada de Woody Allen a Madrid supone una inversión con un retorno potencialmente masivo, tanto a corto como a largo plazo.
Beneficios económicos directos y duraderos
Durante los meses de rodaje, se espera una inyección económica directa a través de la contratación de personal local, servicios de hostelería, transporte y logística para todo el equipo de producción. Sin embargo, el verdadero valor reside en el legado posterior. Según datos de estudios especializados como el de TCI Research, se estima que alrededor de 80 millones de viajeros internacionales eligen su destino basándose en películas o series de televisión que han visto.
Madrid en el mapa del turismo cinematográfico
Esta película posicionará a Madrid de forma destacada en este lucrativo mapa. Los espectadores de todo el mundo descubrirán (o redescubrirán) la belleza de lugares emblemáticos como el Parque del Retiro, las salas del Museo del Prado, el bullicio de la Gran Vía o el encanto de los barrios de Malasaña y las Letras. Se anticipa la creación de rutas temáticas y un aumento de visitantes interesados en vivir su «momento Allen» en la capital española, generando ingresos sostenidos en el tiempo y reforzando la marca Madrid a nivel global.
Para los viajeros y amantes del cine, la espera ha comenzado. Pronto, las calles de Madrid no solo contarán su propia historia, sino también la que Woody Allen decida narrar en la gran pantalla.

