El fenómeno conocido como ‘set-jetting’ o turismo cinematográfico está redefiniendo la forma en que los viajeros internacionales descubren el Reino Unido. Impulsado por el éxito arrollador de series en plataformas de streaming y películas taquilleras, este tipo de turismo invita a los visitantes a ir más allá de los icónicos monumentos de Londres para sumergirse en los escenarios reales de sus ficciones favoritas.
El Auge de la Pantalla como Guía de Viajes
En la era digital, la inspiración para viajar ya no proviene únicamente de las guías tradicionales o las revistas especializadas. Las plataformas como Netflix, HBO, Apple TV+ y Disney+ se han convertido en poderosos catalizadores del turismo. Un informe reciente de la plataforma de viajes Expedia reveló que más del 60% de los viajeros internacionales consideran visitar un destino después de haberlo visto en una serie o película, demostrando el impacto directo de la industria del entretenimiento en las decisiones de viaje.
El Reino Unido, con su rica historia, paisajes espectaculares y una potente industria audiovisual, se encuentra en el epicentro de esta tendencia. Producciones de alcance mundial no solo exportan la cultura británica, sino que también actúan como un irresistible folleto turístico virtual.
Más Allá de Londres: La Descentralización del Turismo
Si bien Londres siempre será un imán para los turistas, el ‘set-jetting’ está logrando lo que muchas campañas turísticas han intentado durante años: diversificar el flujo de visitantes y llevarlos a rincones menos explorados del país.
Escocia: Tierra de Magia y Espías
Escocia se ha beneficiado enormemente de esta tendencia. Los majestuosos paisajes de las Highlands, inmortalizados en la saga de James Bond como en ‘Skyfall’, o el viaducto de Glenfinnan, por donde pasa el ‘Hogwarts Express’ de Harry Potter, atraen a miles de fans cada año. Más recientemente, la serie ‘Outlander’ ha provocado un peregrinaje a lugares como el Castillo de Doune o la villa de Culross, transportando a los visitantes a la Escocia del siglo XVIII.
El Esplendor de la Regencia en el Sudoeste
La ciudad de Bath, con su arquitectura georgiana perfectamente conservada, ha experimentado un renacimiento turístico gracias al éxito de ‘Bridgerton’ de Netflix. Los visitantes ahora pueden pasear por el Royal Crescent o las Assembly Rooms, sintiéndose como un personaje de la alta sociedad de la Regencia.
Rincones Secretos de la Capital
Incluso en Londres, el ‘set-jetting’ abre nuevas rutas. La serie de espionaje ‘Slow Horses’ ha puesto en el mapa barrios menos turísticos como los alrededores del Regent’s Canal o el Barbican, ofreciendo una visión diferente y más auténtica de la capital, lejos de las multitudes de Westminster o la Torre de Londres.
El Impacto Económico y Cultural
El turismo cinematográfico no es solo una anécdota, sino un motor económico de gran calibre. Según datos del Instituto Británico de Cine (BFI), se estima que esta modalidad de turismo genera cientos de millones de libras para la economía británica anualmente. Solo en 2019, antes de la pandemia, su valor se estimó en 628 millones de libras.
Este impacto se traduce en beneficios directos para las economías locales: hoteles, restaurantes, guías turísticos y pequeños comercios en regiones que antes no figuraban en el radar internacional ahora ven un aumento significativo en su actividad. Además, fomenta la conservación del patrimonio, ya que los castillos, palacios y parajes naturales utilizados como localizaciones ganan visibilidad y recursos para su mantenimiento.
El Futuro: Sostenibilidad y Nuevas Historias
El futuro del ‘set-jetting’ en el Reino Unido parece prometedor. Con cada nueva gran producción, como las precuelas de ‘Juego de Tronos’ filmadas en Cornualles o Gales, o las futuras entregas de franquicias consolidadas, se crearán nuevos destinos de peregrinación para los fans.
El principal desafío será gestionar este éxito de manera sostenible. Evitar el «sobreturismo» en localizaciones especialmente populares y asegurar que el beneficio económico revierta positivamente en las comunidades locales y en la protección del entorno natural y cultural será clave.
En definitiva, el ‘set-jetting’ ha demostrado ser mucho más que una moda pasajera. Es una poderosa herramienta que está transformando el turismo británico, enriqueciendo la experiencia del viajero y revelando que, en el Reino Unido, la magia del cine se puede encontrar en casi cualquier rincón del país.

