La popular serie de Netflix, ‘Emily in Paris’, no solo ha conquistado a millones de espectadores en todo el mundo, sino que también se ha consolidado como un poderoso motor para el turismo. Para su esperada cuarta y última temporada, la producción expande sus horizontes más allá de la capital francesa, eligiendo el lujoso Principado de Mónaco como uno de sus nuevos y deslumbrantes escenarios. Este movimiento estratégico promete colocar a Mónaco en el radar de una nueva generación de viajeros, impulsando el fenómeno conocido como ‘set-jetting’.
El poder del ‘Set-Jetting’: Cuando la ficción impulsa la realidad
El ‘set-jetting’, la tendencia de viajar a lugares que aparecen en películas y series, no es un fenómeno nuevo, pero ‘Emily in Paris’ lo ha llevado a un nivel superior. Desde su estreno en 2020, la serie ha tenido un impacto medible en el turismo de París.
- Un éxito rotundo: La primera temporada fue vista por 58 millones de hogares en sus primeros 28 días, convirtiéndose en la comedia más popular de Netflix en ese año. Este masivo alcance se tradujo directamente en un renovado interés por los rincones parisinos mostrados en la pantalla.
- Impacto local: Lugares como la panadería ‘Boulangerie Moderne’, el restaurante ‘Terra Nera’ (transformado en ‘Les Deux Compères’ en la serie) o la Place de l’Estrapade experimentaron un aumento exponencial de visitantes y menciones en redes sociales. El interés por «clases de francés en París» también vio un notable incremento en las búsquedas online tras el estreno.
Este historial demuestra que la serie no solo entretiene, sino que actúa como una elaborada y muy efectiva campaña de marketing turístico para los destinos que elige.
Mónaco: Un escenario natural para el universo de Emily
La elección de Mónaco para la temporada final no es casual. El Principado, sinónimo de lujo, exclusividad y eventos de talla mundial como el Gran Premio de Fórmula 1, encaja a la perfección con la estética aspiracional y el mundo de la moda y el marketing de lujo en el que se mueve la protagonista.
Recientemente, el equipo de rodaje fue visto en acción durante el Gran Premio de Mónaco, uno de los eventos más prestigiosos del calendario internacional. La protagonista, Lily Collins, fue fotografiada en el paddock e incluso compartió un encuentro con el piloto de F1, Sergio ‘Checo’ Pérez, generando una enorme expectación en redes sociales y medios de comunicación. Esta sinergia entre la serie y un evento global como la F1 amplifica exponencialmente la visibilidad del destino.
El futuro turístico de Mónaco post-‘Emily’
La llegada de ‘Emily in Paris’ se produce en un momento clave para el turismo monegasco, que busca consolidar su recuperación y atraer a un público más diverso.
Previsión del impacto económico y demográfico
- Atracción de nuevos perfiles: Se espera que la serie atraiga a un público más joven, principalmente millennials y Generación Z, que constituyen el núcleo de la audiencia de la serie. Este grupo demográfico, altamente activo en redes sociales, podría diversificar el perfil del visitante tradicional de Mónaco.
- Impulso a la recuperación: El turismo en Mónaco está en fase de recuperación. Según datos del Observatorio de Turismo del Principado, aunque las cifras de pernoctaciones hoteleras se acercan a los niveles prepandemia (aproximadamente 350,000 llegadas en hoteles en 2022 frente a 370,000 en 2019), la visibilidad global que proporcionará la serie podría ser el catalizador definitivo para superar esas cifras y establecer nuevos récords.
- Creación de rutas turísticas: Al igual que en París, es muy probable que surjan tours y rutas temáticas que recorran las localizaciones exactas del rodaje en Montecarlo, desde el Casino hasta el puerto y los exclusivos hoteles que sin duda aparecerán en pantalla.
En definitiva, la inclusión de Mónaco en la narrativa de ‘Emily in Paris’ es mucho más que un simple cambio de escenario. Es una alianza estratégica que asociará la imagen del Principado con una de las producciones culturales más influyentes del momento. Para los viajeros y seguidores de la serie, Mónaco se convertirá en un destino aspiracional, un lugar donde poder vivir, aunque sea por unos días, el estilo de vida glamuroso y vibrante de Emily Cooper. El Principado tiene ante sí una oportunidad de oro para capitalizar este foco mediático y consolidarse como un destino imprescindible en el mapa del ‘set-jetting’ mundial.

