¡Hola, viajeros del alma y soñadores de historias! Soy Sofía, y hoy os invito a un viaje muy especial, uno que nos llevará directamente al corazón palpitante de uno de los animes más tiernos y realistas de los últimos años: ‘Tsuki ga Kirei’. Esta no es una historia de fantasía ni de batallas épicas, sino un susurro delicado sobre el primer amor, puro y torpe, entre dos estudiantes de secundaria, Akane Mizuno y Kotaro Azumi. Y lo que hace que su relato sea tan inolvidable no son solo sus miradas tímidas y sus mensajes de texto vacilantes, sino el escenario donde florece su romance: la encantadora ciudad de Kawagoe, en la prefectura de Saitama. Kawagoe no es un simple telón de fondo; es un personaje más, un testigo silencioso de su amor, un lugar donde el tiempo parece haberse detenido para dar espacio a los sentimientos más puros. Conocida como la «Pequeña Edo» (Koedo), esta ciudad conserva la atmósfera del antiguo Japón, con sus almacenes de paredes de arcilla, su campana del tiempo y sus templos centenarios. Preparad vuestros corazones y vuestras cámaras, porque vamos a caminar por las mismas calles que Akane y Kotaro, a sentir la brisa que ellos sintieron y, quizás, a revivir la magia de ese primer amor que nos hace sentir que la luna, en efecto, está hermosa esta noche. Acompáñame en esta peregrinación para descubrir los rincones que hicieron de ‘Tsuki ga Kirei’ una joya inolvidable.
Si te ha conmovido la delicada representación del primer amor en ‘Tsuki ga Kirei’, también te fascinará explorar la peregrinación a los escenarios de Clannad After Story, otra serie que profundiza en las emociones humanas con gran realismo.
Kawagoe: Donde el Pasado y el Presente Se Dan la Mano

Antes de adentrarnos en los lugares específicos de la serie, es esencial captar la esencia de Kawagoe. A tan solo un breve viaje en tren desde el bullicio futurista de Tokio, llegar aquí es como atravesar un portal invisible hacia el Japón del período Edo. El apodo «Pequeña Edo» se debe a sus profundos vínculos históricos y comerciales con la antigua capital, Edo (la actual Tokio). Durante el shogunato Tokugawa, Kawagoe floreció como una ciudad castillo y un centro clave de suministro, y aunque gran parte de la antigua Edo desapareció por incendios y modernización, Kawagoe logró conservar su arquitectura y su espíritu. El ambiente aquí es diferente. Se percibe más denso, cargado de historia. El sonido que predomina no es el de los trenes subterráneos, sino el eco de la campana del tiempo, el murmullo de los visitantes paseando en kimono y el crepitar del carbón en los puestos de comida callejera. Para llegar a este remanso de paz, lo más sencillo es tomar la línea Seibu Shinjuku desde la estación de Seibu-Shinjuku o la línea Tobu Tojo desde Ikebukuro. En menos de una hora, el paisaje de rascacielos desaparece, dando lugar a una atmósfera que prepara el corazón para la nostalgia y el romance que vamos a descubrir.
El Santuario Hikawa: El Corazón Espiritual de su Amor
Si hay un lugar que representa el alma de ‘Tsuki ga Kirei’, ese es sin duda el Santuario Hikawa de Kawagoe. No es solo un sitio turístico; es el núcleo emocional de la serie, el espacio donde los destinos de Akane y Kotaro se entrelazan bajo la mirada divina. Este santuario, con más de 1500 años de antigüedad, está dedicado a una pareja de deidades matrimoniales, lo que le ha conferido una fuerte reputación como lugar para pedir por el amor, el matrimonio y la felicidad familiar. Es el escenario ideal para una historia de amor que está comenzando, y los creadores del anime lo utilizaron con una sensibilidad excepcional.
Un Vínculo Bendecido por los Dioses del Amor
La relación del Santuario Hikawa con el amor va más allá de una simple tradición. Se percibe en cada rincón. Desde el momento en que atraviesas el gran torii de madera, sientes una energía especial, una paz que invita a la reflexión. En la serie, vemos a Akane y Kotaro visitar el santuario durante el animado Festival de Kawagoe. Entre la multitud y las luces de los farolillos, hallan instantes de conexión íntima, buscando la bendición divina para sus sentimientos aún sin declarar. Para cualquier visitante, recorrer este lugar es entender al instante por qué fue escogido. La atmósfera es a la vez solemne y llena de esperanza. Las familias rezan por sus hijos, las parejas fortalecen su unión y los jóvenes, como nuestros protagonistas, buscan una señal, una confirmación de que lo que sienten es verdadero y tiene un futuro.
El Túnel de los Ema y los Deseos Susurrados
Una de las características más emblemáticas y fotogénicas del Santuario Hikawa, que aparece destacadamente en el anime, es su impresionante túnel de ema. Las ema son pequeñas tablillas de madera donde los fieles escriben sus deseos y oraciones antes de colgarlas en el santuario para que los dioses las lean. En Hikawa, miles de estas tablillas forman un pasillo largo y denso, un corredor lleno de sueños y anhelos. Caminar por él es una experiencia profundamente conmovedora. Estás rodeado literalmente por las esperanzas de innumerables personas. El susurro del viento entre las tablillas de madera es como escuchar los secretos del corazón de cientos de desconocidos. En el anime, este túnel funciona como un espacio casi mágico donde los pensamientos internos de los personajes parecen materializarse. Para el visitante, es una oportunidad única no solo para capturar una foto espectacular, sino para participar en esta tradición. Comprar una ema, encontrar un rincón tranquilo para escribir tu propio deseo de amor, felicidad o éxito, y agregarlo a ese mar de tablillas es una forma de dejar un pedacito de tu alma en este lugar sagrado.
El Pez del Amor y la Corriente del Destino
Otra tradición singular del Santuario Hikawa que cobra vida en la serie es la manera de obtener los omikuji (papeles de la fortuna). En vez de sacudir una caja y extraer un palito, aquí la fortuna se «pesca». Hay pequeñas figuras de peces, generalmente un pargo rojo (tai), que contienen en su interior el papelito enrollado. Usando una pequeña caña de pescar, eliges tu pez de un estanque simbólico. Este acto lúdico tiene un significado profundo: el pez «tai» suena como parte de la palabra «medetai», que significa auspicioso o feliz, y el acto de pescar simboliza la búsqueda activa de tu propia suerte en el amor. Es una metáfora perfecta para la historia de Akane y Kotaro, quienes deben navegar las corrientes inciertas de sus sentimientos para «pescar» su felicidad. Además, junto a esta zona, fluye una pequeña y pura corriente de agua sagrada, el goshinsui. Se dice que esta agua posee propiedades purificadoras. Verla correr, clara y constante, por los terrenos del santuario evoca una sensación de paz y renovación, como si pudiera limpiar las dudas y dejar solo los sentimientos más puros.
Consejos para tu Visita al Santuario Hikawa
Para disfrutar la experiencia más mágica, te recomiendo visitar el santuario temprano en la mañana. La luz es suave, las multitudes son menores y la espiritualidad del lugar se siente con más intensidad. Sin embargo, si tu visita coincide con el verano, no debes perderte el «Enmusubi Furin Matsuri» o Festival de las Campanas de Viento del Amor. Durante este evento, miles de campanas de viento de cristal cuelgan por todo el santuario, cada una con una tira de papel donde se escriben deseos. El tintineo constante y melódico de las campanas genera una atmósfera de ensueño, un concierto celestial inolvidable. Al visitar, recuerda la etiqueta: haz una reverencia al cruzar el torii, purifícate las manos y la boca en la fuente de ablución (temizuya), y al orar frente al salón principal, realiza dos reverencias, aplaude dos veces y termina con una última reverencia. Son pequeños gestos que muestran respeto y te conectan de manera más profunda con la cultura local.
Paseando por Kurazukuri no Machinami: El Escenario de sus Citas

El corazón histórico de Kawagoe es la calle Kurazukuri, conocida como el distrito de los almacenes. Estas imponentes edificaciones de madera y arcilla negra, con sus techos de tejas ornamentadas, representan la prosperidad de la ciudad como un importante centro mercantil durante el periodo Edo. Este paisaje urbano, excelentemente preservado, sirve como escenario principal para los paseos y encuentros de Akane y Kotaro. Caminar por aquí es como adentrarse en un set cinematográfico donde cada edificio susurra relatos del pasado. La atmósfera es vibrante y llena de vida; las antiguas residencias de comerciantes ahora albergan tiendas de artesanía, restaurantes especializados en anguila y acogedoras casas de té.
Toki no Kane, el Guardián del Tiempo
Dominando el distrito Kurazukuri se levanta la majestuosa torre del campanario, la Toki no Kane. Esta torre de madera, reconstruida en varias ocasiones a lo largo de los siglos, no es solo un monumento, sino el pulso del corazón de Kawagoe. Su campana suena cuatro veces al día (a las 6:00, 12:00, 15:00 y 18:00), y su sonido profundo y resonante se extiende por las calles, marcando el paso del tiempo de una manera que ningún reloj digital podría igualar. En ‘Tsuki ga Kirei’, la Toki no Kane aparece frecuentemente en el fondo, recordando constantemente el transcurso del tiempo, la fugacidad del último año de secundaria y la urgencia de sus sentimientos. Estar bajo la torre y esperar a que suene la campana es un momento de conexión profunda con la ciudad y la narrativa de la serie. Cierra los ojos y deja que la vibración te transporte a una de esas tardes doradas compartidas por Akane y Kotaro.
Kashiya Yokocho, el Dulce Sabor del Primer Amor
Justo al lado de la calle principal, un estrecho y encantador callejón invita a un mundo de nostalgia y dulzura: Kashiya Yokocho, también conocido como el Callejón de las Golosinas. Este lugar es un paraíso para los amantes de los dulces tradicionales japoneses. El aire está impregnado de un aroma dulce y tostado, una mezcla de azúcar de caña, salsa de soja y camote. Las pequeñas tiendas, una junto a otra, están llenas de coloridos caramelos, galletas de arroz y, sobre todo, el famoso fugashi, un cilindro de gluten inflado cubierto de azúcar moreno, reconocido por su tamaño y como una de las golosinas más emblemáticas del lugar. En el anime, los personajes disfrutan de estos dulces sencillos, y pasear por este callejón es revivir esa inocencia. La atmósfera es alegre y bulliciosa, con niños y adultos redescubriendo los sabores de su infancia. Es el lugar ideal para una cita, un rincón donde la dulzura del ambiente se refleja en el nacimiento de un romance.
Sabores que No Debes Perderte
Kawagoe es famosa por la batata, o satsumaimo. La encontrarás en múltiples presentaciones, y probar estas delicias es una parte esencial de la visita. No te vayas sin probar el helado cremoso de batata, las patatas fritas de batata recién hechas, o incluso la cerveza de batata, conocida como «Coedo Beer». Otro plato emblemático de la ciudad es el unagi (anguila de agua dulce). Los restaurantes especializados, con sus fachadas de madera oscura y el irresistible aroma de anguila a la parrilla flotando en el aire, ofrecen una experiencia culinaria excepcional. Imagina a Akane y Kotaro compartiendo una comida en uno de estos locales, un momento de calma y conexión en medio de su torbellino emocional. Probar los sabores locales es una forma de conectar con el lugar a un nivel más profundo y sensorial.
Lugares Cotidianos, Momentos Extraordinarios
Aunque los grandes monumentos tienen su importancia, ‘Tsuki ga Kirei’ destaca por su habilidad para descubrir belleza y significado en los lugares más comunes. La serie nos revela que los momentos más especiales no siempre ocurren en escenarios grandiosos, sino en los espacios tranquilos de la vida diaria. Seguir a los protagonistas nos conduce también a estos ámbitos más íntimos.
El Puente Shingashi y las Vistas del Atardecer
El río Shingashi serpentea apaciblemente por Kawagoe, y a sus márgenes se encuentran algunos de los escenarios más poéticos del anime. El puente que lo atraviesa y los senderos que bordean el río son sitios de reflexión y charlas silenciosas para Kotaro y Akane. Aquí, alejados del ruido turístico, hallan un espacio para estar con sus pensamientos. El paisaje cambia drásticamente con las estaciones. En primavera, las orillas se visten con un túnel de flores de cerezo, creando una escena de belleza conmovedora, ideal para el despertar de un nuevo amor. En otoño, los tonos cálidos de las hojas generan un ambiente melancólico y contemplativo. Te sugiero pasear por aquí al atardecer. La luz dorada que se filtra entre los árboles y se refleja en el agua crea una atmósfera mágica, perfecta para sentir la paz y la introspección que los personajes experimentan en estos momentos clave.
La Biblioteca Municipal: El Refugio de Kotaro
Kotaro, con su anhelo de ser escritor, halla refugio e inspiración en la biblioteca municipal. La Biblioteca Central de Kawagoe, que sirvió de modelo para la serie, es un edificio moderno pero acogedor. Para un personaje introvertido y creativo como Kotaro, este lugar es un santuario. Aquí busca las palabras para expresar sus sentimientos, se sumerge en las obras de Osamu Dazai y da forma a su mundo interior. Aunque no es un destino turístico habitual, visitar el exterior de la biblioteca es un guiño a la dimensión más intelectual y sensible de la historia. Si decides entrar, recuerda que sigue en funcionamiento. Sé respetuoso, guarda silencio y observa cómo la vida cotidiana de los habitantes de Kawagoe continúa, un recordatorio del realismo que hace especial a la serie.
El Santuario Kumano y el Camino de la Suerte
Otro santuario que aparece en la serie y que ofrece una experiencia distinta al de Hikawa es el Santuario Kumano. Es un lugar más pequeño y divertido, reconocido por sus actividades para atraer la buena suerte. Una de las más populares es el «Tago-saku no Ashifumi», un sendero de guijarros diseñado para masajear los pies y mejorar la salud. Ver a los visitantes caminar con cautela y expresiones de dolor y alivio resulta bastante entretenido. Además, hay un juego de lanzamiento de aros llamado «Un-dameshi no Wa-nage», donde se intenta lanzar aros sobre postes que simbolizan diferentes tipos de suerte (amor, salud, dinero). Es el tipo de sitio alegre y desenfadado que una pareja joven visitaría en una cita, representando el lado más juguetón y esperanzador de su relación. Es una parada encantadora que añade una nota de diversión a tu recorrido.
Más Allá de las Postales: Viviendo la Experiencia «Tsuki ga Kirei»

Visitar los lugares de ‘Tsuki ga Kirei’ es una experiencia maravillosa, pero para sumergirte realmente en su atmósfera, te animo a dar un paso más. Se trata de vivir la experiencia, no solo de observarla. Kawagoe te brinda todas las herramientas para que tu peregrinación se convierta en tu propia historia.
Vístete para la ocasión: Alquiler de kimonos
Pasear por las calles históricas de Kawagoe es un verdadero placer, pero hacerlo vestido con un kimono o un yukata (en verano) eleva la vivencia a otro nivel. Existen numerosas tiendas de alquiler que ofrecen una gran variedad de diseños y te asistirán en todo el proceso de vestimenta. Al ponerte un kimono, no solo te estás disfrazando; participas en una tradición y te conectas con el entorno de forma mucho más profunda. De repente, no eres solo un turista, sino parte del paisaje. Te sentirás como Akane durante el festival, y cada foto que captures se convertirá en un recuerdo precioso y cinematográfico. El suave roce de la tela, el sonido de las sandalias de madera (geta) sobre el pavimento… son sensaciones que te transportan en el tiempo y te hacen sentir como el protagonista de tu propia historia romántica.
El Festival de Kawagoe: Reviviendo la magia del episodio clave
Si tienes la fortuna de poder planear tu viaje para mediados de octubre, podrás presenciar el evento más destacado de la ciudad: el Gran Festival de Kawagoe. Declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO, este festival es un espectáculo para los sentidos. Gigantescas y elaboradamente decoradas carrozas de dos pisos, llamadas dashi, recorren las calles de Kurazukuri. Sobre ellas, músicos tocan flautas y tambores, mientras figuras de héroes legendarios presiden la celebración. El momento culminante es el «Hikkawase», cuando varias carrozas se encuentran en una intersección y compiten en una batalla de música y cánticos, iluminadas por el brillo de sus farolillos. Este es el clímax de uno de los episodios más importantes de ‘Tsuki ga Kirei’, el instante en que los sentimientos de Akane y Kotaro alcanzan su punto máximo. Vivir el festival en persona es la experiencia de peregrinación definitiva, una inmersión total en la cultura, emoción y magia que definen tanto a Kawagoe como a la serie.
Planificando tu viaje en torno a los eventos estacionales
Kawagoe es una ciudad para todas las estaciones. Cada época del año ofrece una perspectiva distinta y encantadora. La primavera, como mencioné, trae una explosión rosa de cerezos en flor a lo largo del río Shingashi, un escenario idílico para el romance. El verano es tiempo del festival de las campanas de viento en el Santuario Hikawa, una sinfonía visual y auditiva única. El otoño tiñe la ciudad de tonos rojos y dorados, perfectos para paseos melancólicos, y acoge el gran festival. El invierno, con su aire nítido y menos gente, ofrece una visión más tranquila e íntima de la ciudad, ideal para disfrutar de una taza de té caliente en alguna de sus casas de té históricas. Planificar tu visita según estos eventos estacionales puede enriquecer enormemente tu experiencia y permitirte ver la ciudad bajo la misma luz en que la vieron los personajes en distintos momentos de su historia.
Consejos Prácticos para el Peregrino Moderno
Para que tu viaje sea tan fluido y encantador como la propia serie, aquí tienes algunos consejos prácticos que te ayudarán a recorrer la Pequeña Edo como un experto.
Cómo Moverse por Kawagoe
La mayoría de las principales atracciones se encuentran en un área relativamente compacta, por lo que caminar es la mejor forma de explorar. Perderse por sus callejones es parte de la aventura y te permitirá descubrir tiendas y cafés que no aparecen en las guías. Sin embargo, si prefieres ahorrar energías, el «Koedo Loop Bus» es una opción excelente. Este autobús de estilo retro recorre todas las atracciones principales y puedes comprar un pase de un día que te permite subir y bajar tantas veces como quieras. Otra alternativa divertida es alquilar una bicicleta, lo que te brinda más libertad para explorar las zonas más alejadas, como las orillas del río.
El Ritmo Perfecto para tu Día
Mi recomendación es que no te apresures. Kawagoe es una ciudad para disfrutar con calma. Un buen plan sería comenzar el día visitando el Templo Kita-in (famoso por albergar algunas de las pocas estructuras originales del Castillo de Edo) antes de que lleguen las multitudes. Luego, dirígete a la zona de Kurazukuri para almorzar y explorar las tiendas. Dedica la tarde a los santuarios, dejándote envolver por su atmósfera espiritual. Termina el día con un tranquilo paseo al atardecer junto al río Shingashi, reflexionando sobre los momentos vividos. Ten en cuenta que muchas tiendas y templos en Japón cierran relativamente temprano, alrededor de las 17:00, así que planifica tu día para no perderte nada.
Un Pequeño Detalle Lingüístico
Aunque en las zonas turísticas encontrarás algo de inglés, aprender algunas frases básicas en japonés no solo es útil, sino también una muestra de respeto que los locales valorarán enormemente. Un simple «Konnichiwa» (hola), «Arigatou gozaimasu» (muchas gracias) o «Sumimasen» (disculpe) puede abrir puertas y corazones. Al comprar algo, puedes señalar y decir «Kore o kudasai» (Esto, por favor). Estos pequeños detalles enriquecerán tus interacciones y harán que tu viaje sea aún más memorable.
Kawagoe es mucho más que una excursión de un día desde Tokio. Es una inmersión en una época pasada, un lugar donde la tradición se siente viva y vibrante. Para los fans de ‘Tsuki ga Kirei’, es la oportunidad de caminar por un terreno sagrado, de ver con sus propios ojos los lugares que dieron forma a una de las historias de amor más delicadas y auténticas del anime. Pero incluso si no conoces la serie, esta ciudad te cautivará con su belleza atemporal y su atmósfera pacífica. Es un recordatorio de que, en un mundo que avanza a gran velocidad, aún existen lugares donde se puede hacer una pausa, respirar profundo y simplemente apreciar la belleza del momento. Aquí, entre los antiguos almacenes y los santuarios silenciosos, bajo la atenta mirada de la luna, puedes encontrar no solo los ecos de la historia de Akane y Kotaro, sino también el espacio para comenzar a escribir la tuya propia.
En Kawagoe, las calles susurran historias de amor, tanto las de Akane y Kotaro como las que tú estás a punto de escribir.

